Como dirían en la película "Frankie y Johnny", para Frankie, de Johnny, "Claro de Luna". Para Marta de su amigo Alvaro, y muy especialmente también hoy para Paco, el poema de Corredor Matheos dedicado al "Pájaro Azul" de Charles Buckowsky.
Parecía que hablabas
solo de lo más sucio,
que tu destino era
profanar.
pero ocultabas tus mejores
cartas.
tú lo anhelabas todo,
porque todo lo amabas,
sin saber esperar
a ser amado.
Aquel pájaro azul
que tenías oculto
dentro del corazón
no lo habías matado,
aunque tú te mataras
a ti mismo.
Un día no será
ya mundo el mundo,
ni dolor el dolor,
y nos será devuelta
la vida arrebatada.
jueves, 6 de noviembre de 2008
TRES LIBROS DE RELATOS DE AQUÍ
Los escritores Fernando Aramburu, Montero Glez y Mendez, tiene junto a Quim Monzó los mejores libros de relatos españoles, con "Los peces de la amargura","Besos de fogueo"y "Los girasoles ciegos". Hay otros que están siendo investigados como "Mi hermana Elba" de Fernandez Cubas. Son los únicos que llegan a cierta altura comparados a los relatos de Sacha, Pilar, Maris, Antonio y por supuesto las obras maestras de Nuria y de Ignacio. Y eso porque ni Veronica ni Rosana se han decidido todavía.
COMPRAS de libros EN ARTEDUNA
Esperamos, espero, que estas navidades os estireis un poco y os paseis por arteduna para comprar libros que regalar a vuestros amigos y demás seres queridos. Arteduna os lo agradecerá y vuestro bolsillo también.
LITERATURA FANTÁSTICA ESPAÑOLA
DOS NOVELAS GALLEGAS EMPARENTADAS:
"LAS GALERAS DE NORMANDÍA" Y "EN SALVAJE COMPAÑÍA", DE RAMON LOUREIRO Y DE MANUEL RIVAS, DOS DELIRIOS FANTÁSTICOS Y POÉTICOS GALLEGOS. LA PRIMERA MERECIÓ PARA EL CRÍTICO DEL ABC LITERARIO SER DEFINIDA COMO UNA OBRA MAESTRA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA, COMIENZA ASÍ;"Y ahora al entrar en la sacristia ve que sí,que también eso es cierto; que las paredes están llenas de ojos, de bocas y de manos, de pinturas que nadie pudo pintar salvo los muertos y que parecen nacer bajo los tabiques, no sobre ellos, como si viniesen del suelo y subiesen por la cal de los muros buscando algun lugar donde asomarse a la luz, tal vez esa castigada mansarda sin cristales, abierta a los temporales del mar de poniente, que aguarde por las Negras Galeras de Normandia.
DOS MUJERES:
Pilar Pedraza y Cristina Fdez Cubas, dos mujeres interesantes de la narrativa española contemporanea en el ámbito de lo fantástico. Una con sus novelas sobre todo y la segunda con sus relatos La primera con novelas de protagonistas típicos del terror de todas las épocas y la segunda con el sello de lo fantástico trasladado a nuestra época, a la vida cotidiana.
Esperemos que nos den lo que esperamos de ellas, lo que espera Paco por lo menos.
"LAS GALERAS DE NORMANDÍA" Y "EN SALVAJE COMPAÑÍA", DE RAMON LOUREIRO Y DE MANUEL RIVAS, DOS DELIRIOS FANTÁSTICOS Y POÉTICOS GALLEGOS. LA PRIMERA MERECIÓ PARA EL CRÍTICO DEL ABC LITERARIO SER DEFINIDA COMO UNA OBRA MAESTRA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA, COMIENZA ASÍ;"Y ahora al entrar en la sacristia ve que sí,que también eso es cierto; que las paredes están llenas de ojos, de bocas y de manos, de pinturas que nadie pudo pintar salvo los muertos y que parecen nacer bajo los tabiques, no sobre ellos, como si viniesen del suelo y subiesen por la cal de los muros buscando algun lugar donde asomarse a la luz, tal vez esa castigada mansarda sin cristales, abierta a los temporales del mar de poniente, que aguarde por las Negras Galeras de Normandia.
DOS MUJERES:
Pilar Pedraza y Cristina Fdez Cubas, dos mujeres interesantes de la narrativa española contemporanea en el ámbito de lo fantástico. Una con sus novelas sobre todo y la segunda con sus relatos La primera con novelas de protagonistas típicos del terror de todas las épocas y la segunda con el sello de lo fantástico trasladado a nuestra época, a la vida cotidiana.
Esperemos que nos den lo que esperamos de ellas, lo que espera Paco por lo menos.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
PREMIO HERRALDE
El premio Herralde de este año ha sido concedido al mejicano Daniel Sada, ya lisonjeado en su día por Roberto Bolaño como uno de los ecritores más promisorios de américa latina. Ha vencido con una novela, "Casi nunca", dedicada a un amor hipotético. Un hombre que cruza una nación para ver a quien supuestamente ama. Es una novela sobre el pudor. El finalista fue el peruano Iván Thays con "Un lugar llamado Oreja de Perro", un relato introspectivo. Hubo gran calidad en esta edición, por lo cual los editores de Anagrama se veran obligados a publicitar otros tres títulos además de los dos finalistas.
domingo, 2 de noviembre de 2008
COLABORADORA PUBLICA LIBRO
Beatriz Becerra, antigua colaboradora de Arteduna en el curso intensivo de escritura y viajes ha publicado su primera novela, "LAs criadas de Caifás". Es una novela histórica bien hilvanada y entretenida en la que demuestra su habilidad y buen oficio para tejer una trama paralela a un hecho histórico. Destaca en ella el lenguaje sobrio y el esfuerzo de documentación, que en ella viene atenuado por conocer tierra santa, lugar donde está ambientada la novela, pero que no obstante es destacable y raro en las novelas históricas españolas, que son más trillers que históricas, y en las que hasta los nombres suenan postizos. Vease "Astur" o "La diosa contra Roma", curiosamente también de mujeres. A los aficionados a la historia y la época de Jesus les puede resultar muy entretenida, y es un buen regalo de Navidad. Feliz lectura.
También otro colaborador nuestro publicó hace tiempo un libro de relatos, "Hasta luego, Mister Salinger", de Juan Carlos Mendez Guedez, del que he oído buenas cosas. Al ser nuestro taller un centro volcado de forma clara en el relato, había que destacarlo. De igual forma puede ser un buen regalo.
También otro colaborador nuestro publicó hace tiempo un libro de relatos, "Hasta luego, Mister Salinger", de Juan Carlos Mendez Guedez, del que he oído buenas cosas. Al ser nuestro taller un centro volcado de forma clara en el relato, había que destacarlo. De igual forma puede ser un buen regalo.
sábado, 1 de noviembre de 2008
NO HAY VARITAS MÁGICAS¿O Sí?
Carmen Quirós nos demuestra que no hay varitas mágicas y que los que pretenden que lo saben todo a veces para casos singulares pueden no saber nada. Así nos explica su genial manera de enfrentarse a un texto:
Hola Carmen,
Solo quería preguntarte si tú das mucha importancia a estructurar un texto, por ejemplo tu novela. Y si es así supongo que una vez escrita al modo que tu lo haces, a la brava, más o menos como yo, es decir, mucho mejor que yo; entonces el modo de estructurarlo, si no lo has ido haciendo así al escribirlo, será volviendo a leertela de nuevo para tener la idea de las partes, y ordenarla en ese momento¿No es así?.
Yo no le doy ninguna importancia a estructurar un texto. Supongo que te refieres al momento de iniciar el borrador, cuando se supone que empiezas a desarrollar la idea y que lo haces trazando un esqueleto del contenido, para tener una guía antes de empezar a darle a la tecla o a la pluma.
Sí se lo doy, por supuesto, cuando se trata de un relato trabajado. No soporto las novelas que dejan flecos colgando, en las que el autor se saca de la manga sobre la marcha una situación o un personaje, sin ninguna justificación previa o lo hace desaparecer sin que se sepa más de él, salvo que esté justificado por la propia trama.
Creo que la cuestión esencial es la posición en la que te enfrentas al papel en blanco. Si eres un escritor profesional que vive de su obra, es evidente que no puedes pasarte tres meses divirtiéndote escribiendo un primer relato en el que se desarrolla la historia, para leerlo luego y empezar a escribir de verdad. Necesitas que sea el mínimo tiempo posible el que trancurre entre la primera palabra escrita y el cierre de la novela o el relato, ya rematado. Si no lo eres, puedes permitirte lujos, tirarte el tiempo que haga falta escribiendo la historia a borbotones para que fluya la idea. Disfrutar mucho leyendo y a veces riéndote a carcajadas (a mi me pasa) viendo que has rellenado cinco páginas con un diálogo que no lleva a ninguna parte o preguntándole a un personaje: «¿Y tú de dónde has salido?», para tener la columna vertebral de la historia trazada, aunque luego modifiques la mayoría.
Sé, porque me lo han dicho autores profesionales y porque lo he leído, que esto no se hace así; pero me da lo mismo. Mi criterio es que se aprende practicando en todos los terrenos y que ese método de plasmar la historia de forma salvaje en un primer borrador es la única vía que tenemos algunas personas; porque la estructura de nuestro pensamiento, del discurso intelectual de nuestro cerebro, de... ¡sabe Dios qué! requiere que empecemos así.
Supongo que a fuerza de escribir primeros borradores a martillazo limpio, vas depurando la técnica a fuerza de tiempo y acabas haciendo un verdadero esquema cuando tienes una idea. O tal vez no. Yo sé que, por ahora (y llevo millones de páginas escritas sobre mis espaldas --mejor dicho: dedos--) es el único camino que tengo. Muchas veces mis historias empiezan con una idea. Por ejemplo: Veo una mujer (o un niño) parado ante un semáforo. No cruza, las luces cambian y sigue ahí. Entonces empiezan las preguntas: ¿Qué hace ahí? ¿Por qué está en ese sitio? ¿De dónde viene? ¿Qué es lo que está esperando? ¿O tal vez no espera nada y sólo está ahí, acariciando una esperanza, recordando algo?...
Es imposible para mí empezar a hacer un esquema a partir de esa imagen que se va enriqueciendo y configurando la historia conforme voy encontrando respuestas satisfactorias a todas esas preguntas que van a dotar de una historia previa, de una andadura posterior, de unas vivencias, unos rasgos de personalidad y todos los demás elementos, al personaje que está parado en el paso de peatones. No sé si te he respondido a satisfacción.
Hola Carmen,
Solo quería preguntarte si tú das mucha importancia a estructurar un texto, por ejemplo tu novela. Y si es así supongo que una vez escrita al modo que tu lo haces, a la brava, más o menos como yo, es decir, mucho mejor que yo; entonces el modo de estructurarlo, si no lo has ido haciendo así al escribirlo, será volviendo a leertela de nuevo para tener la idea de las partes, y ordenarla en ese momento¿No es así?.
Yo no le doy ninguna importancia a estructurar un texto. Supongo que te refieres al momento de iniciar el borrador, cuando se supone que empiezas a desarrollar la idea y que lo haces trazando un esqueleto del contenido, para tener una guía antes de empezar a darle a la tecla o a la pluma.
Sí se lo doy, por supuesto, cuando se trata de un relato trabajado. No soporto las novelas que dejan flecos colgando, en las que el autor se saca de la manga sobre la marcha una situación o un personaje, sin ninguna justificación previa o lo hace desaparecer sin que se sepa más de él, salvo que esté justificado por la propia trama.
Creo que la cuestión esencial es la posición en la que te enfrentas al papel en blanco. Si eres un escritor profesional que vive de su obra, es evidente que no puedes pasarte tres meses divirtiéndote escribiendo un primer relato en el que se desarrolla la historia, para leerlo luego y empezar a escribir de verdad. Necesitas que sea el mínimo tiempo posible el que trancurre entre la primera palabra escrita y el cierre de la novela o el relato, ya rematado. Si no lo eres, puedes permitirte lujos, tirarte el tiempo que haga falta escribiendo la historia a borbotones para que fluya la idea. Disfrutar mucho leyendo y a veces riéndote a carcajadas (a mi me pasa) viendo que has rellenado cinco páginas con un diálogo que no lleva a ninguna parte o preguntándole a un personaje: «¿Y tú de dónde has salido?», para tener la columna vertebral de la historia trazada, aunque luego modifiques la mayoría.
Sé, porque me lo han dicho autores profesionales y porque lo he leído, que esto no se hace así; pero me da lo mismo. Mi criterio es que se aprende practicando en todos los terrenos y que ese método de plasmar la historia de forma salvaje en un primer borrador es la única vía que tenemos algunas personas; porque la estructura de nuestro pensamiento, del discurso intelectual de nuestro cerebro, de... ¡sabe Dios qué! requiere que empecemos así.
Supongo que a fuerza de escribir primeros borradores a martillazo limpio, vas depurando la técnica a fuerza de tiempo y acabas haciendo un verdadero esquema cuando tienes una idea. O tal vez no. Yo sé que, por ahora (y llevo millones de páginas escritas sobre mis espaldas --mejor dicho: dedos--) es el único camino que tengo. Muchas veces mis historias empiezan con una idea. Por ejemplo: Veo una mujer (o un niño) parado ante un semáforo. No cruza, las luces cambian y sigue ahí. Entonces empiezan las preguntas: ¿Qué hace ahí? ¿Por qué está en ese sitio? ¿De dónde viene? ¿Qué es lo que está esperando? ¿O tal vez no espera nada y sólo está ahí, acariciando una esperanza, recordando algo?...
Es imposible para mí empezar a hacer un esquema a partir de esa imagen que se va enriqueciendo y configurando la historia conforme voy encontrando respuestas satisfactorias a todas esas preguntas que van a dotar de una historia previa, de una andadura posterior, de unas vivencias, unos rasgos de personalidad y todos los demás elementos, al personaje que está parado en el paso de peatones. No sé si te he respondido a satisfacción.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)